Hace cuatro días que quería publicar este post pero el comienzo del curso escolar ya está dando sus frutos, desde el punto de vista vírico, sí, ya hemos pasado por faringitis, diarrea y ahora toca vómitos, en fin, que como imaginaréis he estado un poco ocupada, espero pasar pronto a la fase de "adiós malditos bichos" antes de que llegue el frío... y empecemos de nuevo, claro...
Hoy os traigo una
receta supermegabuena, es de otro de mis maestros preferidos, el gran Michel Roux, es una pasada de
tarta, la masa es una pasta flora, está hecha a base de mantequilla por lo que es muy delicada de trabajar pero con un sabor exquisito y suave, y la
crema de
limón con
albahaca es sencillamente riquísima, os dejo la receta y ya me contáis...
PARA LA PASTA FLORA:
250 gr de harina
200 gr de mantequilla fria
100 gr de azúcar glass
Una pizca de sal fina
2 yemas de huevo
PARA LA CREMA DE LIMÓN Y ALBAHACA:
5 huevos
180 gr de azúcar
150 ml de nata para montar
El zumo y ralladuras de 2 limones medianos
50 gr de hojas de albahaca fresca
PARA EL GLASEADO:
1 yema de huevo
1 cucharada de postre de leche
ELABORACION:
Para elaborar la pasta flora hacemos un volcán con la harina, en el hueco colocamos la mantequilla cortada en daditos, el azúcar y la sal y mezclamos con las yemas de los dedos hasta obtener una consistencia cremosa, añadimos las yemas y las mezclamos, poco a poco, llevamos la harina al centro y amasamos hasta obtener una masa que no se pegue a las manos ni a la encimera de la cocina, si es necesario se añade un poco de harina para conseguirlo; hacemos una bola que envolvemos en film transparente y a la nevera de un día para otro es lo ideal.
Esta masa aguanta perfectamente en la nevera una semana o la podemos congelar hasta 3 meses.
Como ya os he comentado al comienzo del post, esta masa es muy delicada, al llevar tanta mantequilla el calor de las manos la ablanda mucho así que os aconsejo que la estiréis entre dos papeles de horno, tal cual la lleváis de nuevo a la nevera para que coja frío y entonces pasáis a forrar un molde de unos 20 o 22 cm de diámetro ya enmantecado, para ello quitáis uno de los papeles y con la ayuda del otro colocáis la masa dentro del molde y apretáis bien pero con suavidad para que se adapte a la forma del molde, mi molde tenía los bordes bien altos así que he utilizado el utensilio con el que se cortan las pizzas que tiene forma de rueda para darle una altura a la masa de unos 2 a 3 cm, no quitéis el papel ya que vamos a hornear "a ciegas" y a la nevera 20 minutos.
Precalentamos el horno a 190ºC, horneamos a ciegas la masa, es decir, ponemos papel de horno cubriendo la masa y rellenamos con legumbres, cocemos durante 15 minutos, sacamos las legumbres y el papel, pincelamos la masa con el glaseado (sólo hay que mezclar bien yema y leche) y llevamos de nuevo al horno durante 5 minutos más. Bajamos la temperatura a 150ºC y vertemos el relleno que tendremos ya preparado.
Para el relleno: batir los huevos con el azúcar pero sin cremar sólo mezclar como si fuéramos a hacer una tortilla. En otro cuenco enfriado, batir la nata no montarla mucho sólo un poco y la incorporamos a los huevos, mezclamos bien con lengua, añadimos el zumo y la ralladura de los limones y por último las hojas de albahaca, tapar con film y a la nevera unas 6 horas. Al cabo de este tiempo pasamos por un colador y lo vertemos sobre la masa ya horneada, cocer durante 1 hora. Lista para degustar.
Un par de consejillos: no guardar en la nevera porque la masa tiende a pasarse sino en un lugar fresco y está más buena de un día para otro.
Espero que os haya gustado, un beso para
tod@s y hasta la próxima receta.
RECETA: Libro "Masa saladas y dulces" de Michel Roux
FOTOS: El Hada de los Postres