Tarde de
lluvia...nada mejor para sobrellevarla que esta maravillosa
tarta, te envuelve su olor a
especias y el sabor de la combinación del
mascarpone y la
mermelada de
cerezas es única.... Tenéis que probarla si o si... Es fácil, rápida, rica y contundente para días fríos y lluviosos, acompañada de un café o un té seguro que os ayuda a superar estos días de
invierno, os traerá un rayo de sol a casa...
¿Tenéis a alguien con quien compartir vuestra afición a la repostería?¿ Alguien con la que podéis estar las horas muertas en la cocina experimentando, batiendo, mezclando, hablando y riendo? Creo que en la cocina pueden surgir grandes amistades y consolidarse otras muchas... Es mi caso con Noelia, aunque somos amigas desde hace muchos años la repostería definitivamente nos ha unido más....nos encanta pensar qué hacer, vamos al super a comprar los ingredientes y nos divertimos haciendo la preparación... A mi amiga además le encanta la
fotografía....espacio que con gusto le reservo a ella, es la autora de estas estupendas fotos y también tiene un blog
COMEME,CORAZÓN en el que junto a otra compañera, combinan relatos y recetas de cocina... os animo a visitarlo porque está genial. Espero que como yo, tengáis la suerte de tener a alguien con quién compartir esta gran afición...
Sin más os presento la receta de este sabroso bizcocho lleno del aroma de las especias y combinado con la suavidad de la crema de mascarpone, estoy segura que será un éxito en vuestros hogares.
He adaptado un pelín la receta a mis necesidades...
INGREDIENTES:
360 gr de harina de repostería
1 cucharada de levadura en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
1/4 de cucharadita de nuez moscada molida
1/2 cucharadita de sal fina
Una pizca de clavo molido
230 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
350 gr de azúcar
3 huevos L
1 cucharada de extracto de vainilla
300 ml de leche
Para el relleno y la cobertura:
480 gr de nata para montar muy fría
500 gr de queso mascarpone
50 gr de azúcar glass
300 gr de mermelada de cerezas negras
2 cucharadas de azúcar
1/2 cucharadita de canela en polvo
ELABORACIÓN:
Preparar un molde de 20 cm de diámetro, embadurnamos con mantequilla o mejor con spray de aceite vegetal y forramos con papel de horno.
Tamizamos la harina, la levadura en polvo, la canela, nuez moscada, clavo y la sal, reservamos.
Para hacer el bizcocho: primer punto importantísimo... todos los ingredientes a temperatura ambiente.
Comenzamos batiendo a velocidad media la mantequilla y el azúcar hasta que tengamos una crema pálida, entonces incorporamos los huevos de 1 en 1, la vainilla y bajamos la velocidad para agregar los secos en 3 tandas, alternando con 2 tandas de leche, seguimos batiendo hasta que sea una mezcla homogénea.
Vertemos dentro del molde y horneamos a 180ºC durante unos 40-50 minutos según el horno o hasta que al meter una brocheta de madera ésta salga limpia. Colocar durante 20 minutos en una rejilla y luego sacar el bizcocho del molde para que se enfríe por completo.
Para la cobertura: batir la nata bien fría hasta que forme picos firmes. En otro cuenco, batir el mascarpone y el azúcar glass hasta que esté suave, entonces añadir la nata montada al mascarpone y seguir batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
Para el montaje: cortar en 3 capas el bizcocho, colocar sobre el plato o bandeja donde lo vayáis a presentar, extender mermelada uniformemente, encima crema de mascarpone, ir montando de esta manera hasta que lleguemos a la última capa de bizcocho que cubrimos totalmente con un buen copete de crema, con una cuchara le hacemos unos remolinos y esparcimos por encima una mezcla de azúcar y canela.
Como daréis por hecho este post se lo dedico a mi gran amiga Noelia, un beso guapa.
Espero que os haya gustado y que nos veamos en la próxima entrada...
FOTOS: Noelia Gago Rosado
RECETA: Pasteles de Martha Stewart